La prioridad por excelencia en Jones Day consiste en ofrecer el mejor servicio a cada uno de nuestros clientes. Nuestros abogados aprovechan todas las oportunidades posibles para poner en práctica los valores fundamentales que han actuado como estandarte de Jones Day durante todo un siglo de servicio a sus clientes:
Integridad, tanto en el ámbito personal como corporativo, en el trato con nuestros clientes, los tribunales, los adversarios y con el resto de integrantes de Jones Day;
Un agudo sentido de responsabilidad personal en cada decisión, juicio o acción realizada en nombre de nuestros clientes o del bufete;
Una gran capacidad de trabajo en constante desarrollo, caracterizada por la creatividad y el espíritu crítico, es lo que convierte en algo único la calidad y el valor de nuestros servicios;
Una dedicación plena a los intereses de nuestros clientes y un gran esfuerzo distingue a nuestros abogados del resto;
Una independencia que no interfiere con la dedicación a los intereses de nuestros clientes, sino que nos permite determinar y aconsejar en todo momento cuál es la solución que les conviene;
Valor para representar a nuestros clientes en ambientes hostiles y, en ocasiones, incluso de amenaza directa y personal;
Un entendimiento de nuestros clientes que nos sensibiliza ante sus preocupaciones y objetivos y una disciplina que nos permite responder mejor a sus necesidades;
Una determinación para proporcionar servicios legales de calidad a nuestros clientes de manera eficaz y mediante una organización concebida para alcanzar los objetivos perseguidos;
Una verdadera idea de unidad entre nuestros abogados, que sitúa el bienestar de nuestros clientes y de la firma por encima de cualquier práctica, región, oficina o individuo; y
Un compromiso profesional con el bufete y con todas las personas que comparten los mismos valores y aspiraciones, y cuya esencia se incluye en estos principios.